Berlín

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Berlín es la capital de referencia en la Europa actual. Sin embargo, se trata de una ciudad que vive avergonzada de su historia. Arrepentida del daño causado y con la herida ciudadana del sufrido. Es moderna, llena de luces, tiendas, oficinas de aluminio y bellos mercadillos navideños en el centro, pero con edificios humildes y de arquitectura soviética (con miles de pequeñas ventanitas iguales) a las afueras.

La caída del muro fue el renacer de Berlín. Se convirtió entonces en una ciudad llena de ocio, cultura y arte en los barrios más alternativos como Kreuzberg o Kurfurstendamm, con mucha gente joven y diversidad en las calles.

Nosotros pasamos 4 noches en Berlín y, aunque cierto es que en 5 días puedes llevarte una visión general de la ciudad, la sensación con la que nos quedamos es de volver para descubrir cada rincón. La capital alemana es acogedora, nada cara y muy accesible para viajar con bebés.  Todas las lineas de metro, calles, monumentos y restaurantes cuentan con ascensores. Hablando de transporte, os recomiendo coger el bus 100, que circula por la avenida principal y os hará una ruta turística por los principales monumentos. En cuanto al idioma, el alemán tiene un origen distinto al español por lo que es difícil de comprender, pero la gran parte de los berlineses hablan inglés, por lo que no tendréis problemas si os manejáis en esa lengua.

A priori, viajar en diciembre no es una idea estupenda para los frioleros, pues por lo general en Alemania se superan los grados negativos en esta época. Sin embargo, tuvimos mucha suerte, el tiempo nos acompañó y pudimos disfrutar de la navidad más bella en mucho tiempo. Más de 60 mercadillos navideños, pistas de hielo, lanzaderas de trineos y decoración mágica inundaban las principales plazas de Berlín. Casetas de madera con mucho encanto, donde encontrarás dulces y comidas típicas, como las currywurst, a un precio más que barato. Os recomiendo pasear por los mercados de Postdamer Platz, Gendarmenmark, Berliner Weihnachtszeit y Alexanderplatz, uno de los más grandes.

El oso es la figura de Berlín, encontraréis cientos diseñados con distintos motivos alemanes por toda la ciudad. Otra curiosidad, es que sobre la ciudad vuelan las tuberías de agua y gas. Parece raro, pero para evitar levantar las aceras, las tuberías viajan por el exterior pintadas de distintos colores, como el rosa o el azul, según su contenido. Además, ¿sabías que en Berlín los semáforos son diferentes según la zona por la que paseéis? En la antigua RDA se creó el Ampelmänchen, un hombrecillo de semáforo con sombrero y mucho movimiento; mientras en el otro lado, se mantenían los hombrecitos sencillos que todos conocemos. El Ampelmänchen es una creación alemana tan querida, que hay hasta una marca de ropa y utensilios. (tienda oficial en Unter den Linden).

A continuación, os voy a enumerar todos los lugares imprescindibles de la ciudad para regresar a casa más que satisfecho.

1.- PUERTA DE BRANDENBURGO

La puerta de Brandenburgo es el gran icono de la ciudad. Está rodeada de embajadas (en la Parisier Platz) y se erige frente a la gran avenida Unter Den Linden. Es la puerta más antigua que queda en Berlín y data de 1794. Con la construcción del muro, la puerta quedó dentro de área del muro y pasó a ser la “franja de la muerte” (así la llamaban). Con la reunificación fue restaurada.

Cómo llegar: metro Brandenburger Tor o bus 100

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2.- COLUMNA DE LA VICTORIA Y PARQUE DE TIERGARTEN

El parque de Tiergarten es el pulmón de Berlín. No es el más grande de la ciudad pero sí el que acoge más edificios, plazas y monumentos relevantes en su camino. Tiergarten (jardín de animales) se extiende desde la puerta de Brandenburgo hasta  Zoologischer Garten (más de 200 ha).

La Columna de la Victoria se levanta en la avenida 17 de junio, en este parque. Fue diseñada para estar frente al Reichstag, pero en el 38 la desplazaron a la rotonda de esa avenida. Fue construida en memoria de las victorias prusianas ante Dinamarca, Austria y Francia. La estatua en oro de la diosa Victoria se puede visitar, siempre que seas capaz de subir los 285 escalones de la columna.

Cómo llegar: metro Hansaplatz o bus 100

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3.- REICHSTAG

En el enclave de Tiergarten se erige el parlamento alemán. En 1933 un incendio destruyó por completo el salón de plenos y durante la Segunda Guerra Mundial también sufrió costosos daños. La cúpula de la sede del parlamento federal alemán, Bundestag, se puede visitar gratuitamente. Para subir debéis reservar la entrada por internet varios días antes.

Cómo llegar: metro Bundestag o bus 100

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4.- CATEDRAL DE BERLÍN

Desde el hermoso jardín se encara la fachada de la catedral de la ciudad. Sus tres cúpulas de cobre verde se alzan sobre el cielo entre el río Spree y la Isla de los museos. Se construyó en 1894, aunque tuvo que ser reformada cuando en 1944 le cayese una bomba sobre su cúpula principal. A esta se puede acceder para contemplar la ciudad desde su altura. La visita a esta iglesia evangélica cuesta 7 euros (5 euros entrada reducida) en horario de 9 a 20:00 horas, excepto los domingos (de 12 a 20:00 horas).

Cómo llegar: metro Alexanderplatz o bus 100

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5.- MURO DE BERLÍN, EAST SIDE GALLERY Y CHECK POINT CHARLIE

El muro supuso algo más que la división de la ciudad, fue la separación de muchas familias, el terror y la prohibición de libertades. Más de 600 personas murieron entre 1961 y 1989 intentando huir hacia Berlín Occidental. Los tanques de la RDA se situaban frente a los soviéticos mientras se levantaba el muro, una situación de máxima tensión que podía desembocar en una guerra.

Miles de personas intentaron escapar de Berlín Este por uno de sus más conocidos pasos fronterizos, Check Point Charlie. Era un paso de control militarizado para embajadores, trabajadores de la RFA, RDA y militares. Se llamó Charlie, puesto que es la tercera letra del alfabeto fonético de la OTAN y ya había otros dos pasos de control construidos. Lo que actualmente se visita es una reconstrucción del paso fronterizo, que fue destruido en el 90.

Berlín mantiene un camino sobre las aceras que marca el límite del muro. Pero si lo que queréis es  verlo, os recomiendo el museo conmemorativo y la East Side Gallery, donde veremos más de 1 km de muro, pintado y decorado por varios artistas. Es la galería al aire libre más famosa, y el beso entre Brezhner y Honecker, uno de los murales más fotografiados.

Como llegar: East Side Gallery: metro Ostbanhof; Check Point Charlie: metro Kochstr.

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Check Point Charlie

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East Side Gallery
East Side Gallery

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6.- TORRE DE LA TV Y ALEXANDERPLATZ

La torre de la Tv se ha convertido en uno de los emblemas de la ciudad. Comenzó a funcionar en 1969, a través de ella se emiten 60 programas de radio y tv. Tiene una altura de 368 m. y 2 ascensores que suben hasta el piso de observacón en unos 40 segundos. El horario de visita es de 9-10 a 24 horas y el precio de 13 euros (9’70 reducida).

Se encuentra situada en Alexanderplatz, una de las plazas más importantes de la ciudad. Llena de tiendas y coronada por un reloj mundial. No es la plaza más moderna de Berlín, pues le quita el puesto Postdamer Platz (erigida tras el muro y presidida por el Sony Center).

Cómo llegar: metro Alexanderplatz

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7.- MEMORIAL HOLOCAUSTO Y SACHSENHAUSEN

Más de 2700 bloques homenajean a escasos pasos de la Puerta de Brandenburgo a los miles de judíos asesinados durante el nazismo en Europa. Bloques de distintas alturas e inclinaciones que se abalanzan  sobre el visitante mientras pasea entre ellos. En la planta de abajo hay un museo, aunque si queréis saber más sobre la tragedia podéis visitar el Museo Judío (cercano al Check Point Charlie) o el de Topografía del Terror (cerca de Postdamer Platz). En este último se explica la historia política de Berlín, el nazismo, las víctimas y el proceder de las fuerzas de seguridad de Hitler. El edificio era la antigua sede de la Gestapo y la SS y a sus puertas aún se conserva parte del muro.

Además, podéis viajar hasta el campo de concentración de Sachsenhausen. Se construyó en 1936 como campo modelo del nacionalsocialismo. Servía como campo de entrenamiento y era muy especial por su cercanía a la capital. Hubo más de 200.000 personas recluidas allí, muchas de ellas murieron por exterminio, hambre o enfermedades. En abril de 1945 los soviéticos liberaron a 3000 personas pero no desmantelaron Sachsenhausen hasta 1950. Sólo se conservan algunos barracones (el resto aparecen delimitados en el suelo), en los que se pueden ver los lavabos, las camas o las celdas.

Cómo llegar: debéis coger el metro hasta Oranienburg (zona C, no os vale el billete sencillo de Mitte) y una vez allí coger el bus 804, que os dejará en la puerta. El campo de concentración es gratuito.

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Monumento al holocausto
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Monumento al holocausto

 

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Campo de concentración Sachsenhausen

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8.- ISLA DE LOS MUSEOS Y OLYMPIASTADION

Si sois de los que os encanta pasar horas y horas visitando museos, en Berlín seréis felices. Muy cerca de la catedral está la isla de los museos, de los cuales os recomiendo Pergamonmuseum. Si lleváis la Berlin Welcome Card, tendréis descuentos en las entradas.

Si lo que os gusta es el deporte, también podéis ir al Olympiastadion. Se construyó para los juegos olímpicos de 91916, pero a causa de la guerra nunca se llegaron a celebrar. Ahora lo utiliza el Hertha de Berlín como campo de fútbol.

Cómo llegar: Isla de los museos: metro Alexanderplatz; Olympiastadion: metro Olympiastadion.

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9.- PALACIO CHARLOTTENBURG

Es uno de los palacios más bellos perteneciente a la dinastía prusiana. Comenzó siendo la residencia veraniega del rey Federico y su esposa Sofía Carlota (quién da el nombre al palacio). El palacio fue destruido durante la Segunda Guerra Mundial, pero mantiene la decoración rococó de antaño. Si decidís no entrar al palacio, os aconsejo pasear, al menos, por los hermosos jardines que tiene (gratuitos). Su horario es de 10 a 18:00 horas de martes a domingo; lunes cerrado. El precio es de 14 euros (10 euros reducida).

Cómo llegar: metro Richard Wagner Platz.

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10.- GENDARMENMARK Y KAISER WILHELM GEDÄCHTNISKIR

Gendarmenmark es una de las plazas más bonitas de Berlín. Está presidida por la sala de conciertos de Berlín. A su izquierda se encuentra la catedral francesa y a su derecha la catedral alemana.

Por otro lado, tampoco deberíais perderos otra iglesia con mucha historia. La iglesia Kaiser Wilhelm os va a sorprender. Se encuentra en el barrio de Kurfürstendamm y se hizo en honor al emperador Guillermo. Fue dañada a causa de las bombas durante la Segunda Guerra Mundial, perdiendo la punta de la torre. Se encuentra al lado del zoológico y se ha convertido en una de las más fotografiadas por haberse mantenido intacta, con las ruinas y daños que generó la guerra.

Cómo llegar: Gendarmenmark: metro Stadmitte o Französische Str. ; Kaiser Wilhelm Gedächtniskir: metro Zoologischer Garten o Kurfürstendamm.

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Gendarmenmark
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Iglesia Kaiser Wilhelm

 

* CONSEJOS

Disfrutar de la comida típica en los food-trucks o puestos callejeros. No podéis iros sin degustar las típicas currywurst (salchichas con salsa de ketchup y curry) o las meatballs berlinesas (bolas de carne especiadas). Os recomiendo uno de los puestos más famosos y que presume de tener la salsa ketchup-curry original, se llama Curry 36 y lo encontraréis en Zoologischer Garten, justo enfrente a la iglesia Kaiser Wilhelm. Si os apasiona la salsa la podéis comprar allí mismo, pero recordad que tenéis también otras marcas más baratas en los supermercados. Nosotros cogimos estas de la foto en su versión picante y suave. Está muy buena para acompañar salchichas y carnes a la barbacoa, aunque no es igual a la que probamos en Curry 36.

No olvidéis acompañar la comida con Glühwein (vino caliente). Os lo servirán en una tacita por la que os cobrarán un porcentaje, que os devolverán cuando llevéis la taza. Además, los más golosos no deben dejar pasar la oportunidad de probar lo que llamamos “berlinas o berlinesas”, allí Berliner Pfannkuchen.

En cuanto al transporte, os aconsejo echar cuentas según la localización de vuestro hotel y los planes que tengáis para hacer en la ciudad. Si os gusta andar, no tendréis problemas para visitar todo el centro o barrio de Mitte, pero si preferís  moveros en metro o autobús tened en cuenta lo siguiente. Un billete sencillo a pocas paradas de distancia cuesta 1’5 euros, pero tenéis algunos bonos o la Welcome Card, que funciona por horas. Un bono de 48 horas cuesta 19’5 euros (zona AB) o 21’50 (también zona C, si vais a Postdam o al campo de concentración). y de 72 horas, 26´70 euros o 28´70 euros, según zonas. Con la Welcome Card además tendréis descuentos en museos y monumentos, como la torre de la Tv. La podéis comprar en aeropuerto y oficinas de turismo y la cuenta atrás comenzará según la piques en el primer viaje. En Berlín no hay tornos, puertas ni accesos restringidos en los metros y autobuses, por lo que la tarjeta sólo se pica una vez. El resto de veces que viajes ya no hará falta validarla. Sé lo que estáis pensando, pero olvidarlo. La pillería de colarse puede saliros caro, pues a menudo veréis revisores en los trenes.

*COSTE DEL VIAJE

Nosotros viajamos 3 personas, 2 adultos y un bebé durante 5 días (4 noches) en el mes de diciembre, justo cuando los niños alemanes celebran San Nicolás  (6 de diciembre) y abren sus regalos.

– Vuelos y hotel (alojamiento y desayuno): 530 euros

– Transporte: 80 euros/ 2 adultos

– Tickets (monumentos y museos): 60 euros/ 2 adultos

-Comidas y cenas: 80 euros/ 3 personas

Los souvenirs y regalos varios no lo cuento, puesto que cada uno compra lo que quiere o le obligan. Por tanto, el viaje nos costó 750 euros para dos adultos y mi hijo, que al ser menor de 2 años sólo paga las tasas aéreas pero no hotel, transporte ni entradas o tickets.

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